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Internet y la nueva era de la información han dado a los pacientes más poder y conocimiento. A su vez, las nuevas tecnologías proponen innovaciones tanto en los tratamientos como en toda la cadena de valor de la industria de la Salud. ¿Qué es el Patient Centric y por qué marcará la nueva era de la atención médica?

La medicina es una ciencia con más de 6.000 años de historia. Desde sus comienzos, los distintos actores involucrados trabajaron con un mismo objetivo: conocer la biología humana y encontrar sanación para los males y enfermedades. 

Si bien mucho ha cambiado y evolucionado en seis milenios, lo cierto es que la forma en la que pacientes y médicos se relacionaron permaneció prácticamente igual a lo largo del tiempo. 

No obstante, en los últimos años, esta relación tradicionalmente verticalista en la que en el extremo superior estaban los médicos y la industria farmacéutica, y en el inferior los usuarios, comenzó a cambiar hacia modelos que ponen a los pacientes en el centro de las decisiones. 

 

Tecnología y salud: aliados para empoderar a los pacientes

La salud no son únicamente médicos y pacientes, sino que también suma otros actores al ecosistema: laboratorios y farmacias, aseguradoras, gobierno y hasta empresas tecnológicas, tanto grandes como startups. 

Un reciente estudio elaborado por Statista indica que MedTech (o «Tecnología Médica») es una industria que genera más de USD 400 mil millones al año a nivel global. Si bien Estados Unidos acapara el 40% del sector, en América Latina es Brasil quien lidera la industria, ubicándose entre los principales países del mundo con las mayores cuotas de mercado en tecnología médica, representando poco más del uno por ciento de todas las ventas globales de la industria de dispositivos médicos.

El nuevo enfoque de la medicina, atravesado por una profunda transformación digital, cambia por completo el paradigma de atención. Mientras que en el pasado, eran los médicos quienes tomaban las decisiones sobre los pacientes, hoy en día son estos los que están más empoderados. 

A la luz de los hechos, el ecosistema completo trabaja para generar tanto valor como también experiencias relevantes para los pacientes.

 

Los factores que determinan dicho cambio son, por ejemplo: 

  • La tecnificación, que hoy en día permite contar con expedientes clínicos únicos y centralizados, de modo tal que la información esté disponible para los distintos médicos.
  • La humanización del trato, ya que los médicos –con su extenso conocimiento– hoy se comunican de manera más clara con los pacientes.
  • La oportunidad para crear sitios de información veraz, que aporten datos útiles y a la vez, persuadan a los pacientes de acudir a un especialista. 

 

¿Cuáles son los beneficios del Patient Centric?

1. Sistemas de salud más amigables, con mejores resultados clínicos. Al crear sistemas pensados en facilitar la vida del paciente, este va a tener una experiencia más fluida, lo que incrementa las posibilidades de adherencia a su tratamiento, seguimiento y control. 

2. Empoderamiento del paciente, para tener en sus manos un mayor control de la enfermedad que está viviendo.

3. Tratamientos personalizados, ya que la industria, tradicionalmente, prescribía medicamentos y soluciones más generales. Ahora, gracias a la innovación, se diseñan medicinas específicas para cada paciente. 

4. Más innovación, ya que la industria en su totalidad se ve obligada, en el buen sentido del término, a ofrecer nuevas soluciones en toda su cadena de valor, desde la producción y distribución, hasta el marketing. 

Gráfico que muestra al paciente en el centro y a su alrededor los elementos intervienen en su journey

 

Para conseguir una experiencia patient centric debemos crear colaboración entre todos los elementos del ecosistema.

 

¿Cuáles son los retos que tenemos por delante?

El principal desafío es la colaboración entre los distintos jugadores del ecosistema: laboratorios, aseguradoras, farmacias, médicos, hospitales públicos y privados. Por supuesto que todos tienen sus propios intereses y objetivos, pero en la nueva era de la medicina es fundamental lograr un trabajo armónico entre todas las partes, que privilegie al paciente y lo ubique en el centro de la toma de las decisiones. 

Por otra parte, también existen barreras en cuanto a las regulaciones, creadas para modelos que poco a poco van quedando detrás. Estos, por ejemplo, impiden a cualquier actor que no sea un médico conocer y utilizar los datos de los pacientes, y comunicarse con ellos. 

Para el correcto desarrollo de la medicina es fundamental que las leyes y marcos se adecúen para propiciar esquemas de trabajo en los que la información sea transparente para todas las partes, a fin de crear procesos más eficientes y personalizados, contemplando siempre la seguridad y privacidad de los datos. 

El tercer y último desafío tiene que ver con la educación de los pacientes, quienes —en la mayoría de los casos— se relacionan con su cuerpo y su salud de manera reactiva, cuando el problema ya es una realidad, en lugar de tomar acciones preventivas —como chequeos regulares o dispositivos wearables que miden variables de salud—. 

De acuerdo con Statista, el mercado mundial de la salud digital aumentará a más de USD 500 mil millones hacia 2025. En este tiempo, se espera que el segmento de tecnología de la información sanitaria de la industria genere la mayor participación en los ingresos, alcanzando ya unos USD 280 mil millones para 2021.

Cabe destacar que el uso de tecnología permite no solamente anticiparse a las enfermedades y padecimientos, lo que impacta en la calidad de vida; sino también en el ahorro de costos y la interoperabilidad de los datos para todo el ecosistema.

 

¿Cómo abordar estas problemáticas?

  • Promover la colaboración entre las partes

Los hubs de innovación están fomentando este tipo de espacios de colaboración, propiciando el encuentro de los distintos jugadores. 

En adición, una nueva generación de startups médicas le están ganando terreno a las empresas grandes en materia de creación y distribución de medicamentos. Esto impacta en los laboratorios tradicionales, quienes se ven forzados, en el buen sentido, a colaborar de manera más dinámica con los otros actores de la industria. 

  • Fomentar la innovación

La mayor parte de las innovaciones en la salud de los últimos años no vinieron de la mano de médicos o laboratorios, sino por emprendedores, financieros, desarrolladores, y empresas de tecnología. 

La proliferación de más startups de salud —cuyo core de negocio es la prevención— hace que las empresas grandes tengan que empezar a innovar. 

En la actualidad, existen startups de Pharma, pequeños laboratorios y aseguradoras que utilizan tecnología de punta —como Inteligencia Artificial—. Esto genera una masa crítica de cambio que obliga a toda la industria tradicional a pensar en innovaciones. 

 

Te invitamos a contactar con Alex Ruiz, Health Industry Global Head en Multiplica, quien hace algunas semanas participó del panel “Omnicanalidad centrada en el paciente: Ayudando al paciente a mejorar su adherencia a tratamiento”, en el marco del Barcelona Health Hub. 

En Multiplica tenemos experiencia en la industria Health y ya hemos colaborado para empresas de primera línea, como Gebro, Grifols, Almirall, Novartis, Lilly y Amgen, entre otros.