Ser relevantes desde la innovación

Matias Gaffoglio
11 de noviembre de 2021 · 8 min de lectura

La relevancia actúa como la capacidad que tenemos de crear empatía estratégica y conectar con aquello que los usuarios desean. 

 

Una empresa innova en la medida en que profundiza en el entendimiento de sus usuarios para conectar con las capacidades de la tecnología para hacer que las cosas pasen, y logra traducirlo en un modelo de negocio que sostenga esta visión de innovación para que esté en constante evolución, leyendo los cambios y las oportunidades que trae consigo la incertidumbre. 

Imagen que muestra un un gráfico con los 3 ejes de la Relevancia

Para que una empresa sea innovadora debe sincronizarse con 3 principios básicos: Deseabilidad humana (personas); Factibilidad (tecnología) y Viabilidad (saber hacer negocios). En la convergencia de estos 3 principios, nos encontramos la relevancia. 

Además de la visión del usuario, para que un proceso de innovación resulte exitoso, deberá darse una estrecha colaboración entre las áreas de Negocio y Tecnología. Los líderes en las áreas de Negocio deben tener buenos conocimientos de tecnología y ser también responsables de las decisiones tecnológicas de la empresa, mientras que los líderes en Tecnología deben actuar como responsables del negocio, construyendo juntamente una arquitectura tecnológica que permita la innovación y evolución.

 

El papel de la tecnología

La tecnología necesariamente debe verse como un habilitador de oportunidades, de entendimiento del usuario, de creador de valor en la medida en que sea entendida y usada por las personas. Con una visión de menos a más, empezando siempre en modo beta y con capacidades de orquestar las visiones estratégicas de una compañía. 

Una de las capacidades que ofrece la tecnología es la certeza de que otorga un ambiente propicio para que emerja la innovación. Y es que sin tecnología no puede haber innovación.

Pero no es un camino fácil. Entre los obstáculos a la innovación citados por las grandes empresas, figura el hecho de que no se asignen recursos a proyectos prometedores y la dificultad de que toda la organización se adhiera a la estrategia. Bajo esta premisa, el reto de la innovación empresarial siempre será un modelo de trabajo orientado a la gobernanza de la incertidumbre donde la principal cuestión pasa por las capacidades exponenciales que se atraen, en términos de talento y que hacen posible este proceso.

 

Algunos retos que debemos considerar como parte de la premisa a innovar desde la tecnología son los siguientes:

  • Mentalidad de startup, que se permite equivocarse mucho pero de forma rápida y barata, para asumir los desafíos.
  • Implementación de culturas ágiles y metodologías que proyecten la actuación en el tiempo. 
  • Atracción de talento que rete el statu-quo y proyecte la evolución empresarial. 
  • Creación de equipos híbridos de trabajo que logren llevar a cabo las tesis de innovación de la compañía.
  • Lectura de las tendencias de mercado, entendimiento y conexión de estas tendencias con las oportunidades que se evidencian para actuar y avanzar. 

 

La visión de las empresas

Desde las empresas, la tecnología ha ganado cada vez un papel más importante en sus procesos de transformación digital e innovación. Así lo afirman desde ROCA su Marketing Digital Manager: “La tecnología se ha convertido en una herramienta básica para la transformación digital de los procesos, abordar la sostenibilidad de una forma rigurosa con sensorización de los procesos productivos y habilitar una nueva generación de productos conectados que entregan nuevos valores a nuestros clientes.”

Desde el Grupo AC Marca nos dan su visión sobre cómo se están apoyando en la tecnología para innovar: “La tecnología resulta imprescindible para abordar el proceso de innovación en cualquiera de las áreas de la empresa. Ya sea en la mejora de los procesos industriales, simplificando los de I&D o abordando nuevos canales de comunicación con el consumidor.” 

Pero este nuevo escenario, ha traído grandes retos también para las empresas, entre los que nos destacan desde ROCA: “Resistencia al cambio, las grandes empresas tienen mucha inercia y convencer no es fácil. En estos momentos la demanda de servicios de consultoría tecnológica supera claramente la oferta y esto provoca retrasos continuos en los proyectos.”. Otros retos vienen de la mano de la implementación de las nuevas tecnologías en empresas que operan a nivel global, como nos cuenta el Grupo AC Marca, su reto pasó por “unificar las herramientas tecnológicas en los 13 países en que tenemos presencia, teniendo en cuenta las particularidades de cada uno de ellos. Y además, adaptar los sistemas en un entorno cada vez más cambiante.”

 

7 recomendaciones para las empresas que quieren ser innovadoras

En España, Latam y Estados Unidos, nos encontramos con escenarios muy diversos donde hay empresas que lo están haciendo muy bien mientras otras todavía se encuentran despertando con el hándicap que supone vivir en mercados menos maduros, más pequeños, y en los que todavía existe la brecha digital, lo que dificulta encontrar las apuestas necesarias para innovar.

 

La clave para innovar pasa por contar con buenos profesionales y proveedores, y contar con el apoyo de la alta dirección de la empresa.

 

En este escenario, contamos con siete recomendaciones para que las empresas innoven como deberían:

1. Incrementar significativamente sus presupuestos: Innovar, transformarse o incluso aspirar a reinventarse no es gratis.

2. Pensar desde la estrategia cómo todo lo que está pasando afecta a la esencia misma del negocio (propósito, propuesta de valor y modelo de negocio).

3. Mapear bien el journey completo de los clientes conectado con el contexto, expectativas y necesidades de los clientes para priorizar mejoras higiénicas y transformacionales.

4. Estructurar la óptima combinación de talento interno que empuje a la organización con partners que tengan la capacidad de darle la velocidad, plasticidad y time-to-market necesarios. Ideas hay muchas. La clave está en ejecutarlas.

5. Crear una cultura de la experimentación, el prueba-y-error, y realizar unos primeros MVP que puedan evolucionar en el tiempo.

6. Dotarse de la infraestructura necesaria para operar con diferentes KPI que en tiempo real permitan proponer su mejora continua en el tiempo.

7. Permitirse un 10-20% de la energía y de los recursos para la transformación de la compañía para salirse de la caja y trabajar más en un horizonte de dos-tres años.

 

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