Sabes perfectamente que hay preguntas que a veces inquietan en todas las empresas. Qué nos hace diferentes es una de ellas. Llevamos haciendo este ejercicio de análisis desde hace mucho tiempo.
Cada persona del equipo tiene su opinión, pero todos estamos de acuerdo en estos 5 puntos:
Quizá por defecto de profesión, tenemos la costumbre de plantear todos los proyectos que realizamos en clave de negocio. Preguntas tan sencillas pero al mismo tiempo trascendentes como 'Y eso ¿para qué debe servirme?' o '¿Cuáles son los objetivos de negocio que persigue este proyecto?' condicionan nuestra reflexión estratégica.
El Internet donde el usuario es el centro de nuestras preocupaciones ha llegado a su fin. O debería. Y es que llevamos demasiado tiempo desperdiciando excesivas energías y esfuerzos para satisfacer a un desagradecido e infiel usuario. Nuestro énfasis pasa de preocuparnos por el usuario a implicarnos en su conversión a cliente...
La orientación a resultados y su consecuente medición forma parte del ADN de todos los proyectos que realizamos. Trabajamos con objetivos. Objetivos medibles. Es la única manera de entender el impacto de nuestras acciones y de poder aprender y mejorar en el proceso.
Desde el 2000 como bloque y muchos errores por el camino nos han llevado a desarrollar una metodología de trabajo y un saber-hacer que nos permiten gestionar proyectos en la dirección apropiada y con uso óptimo de los recursos disponibles.
Salir de Internet y aplicar nuestros conocimientos en otros dispositivos digitales (telefonía móvil, cajeros automáticos, software de gestión…) de manera efectiva nos parece un reto asumible dada la trayectoria que llevamos en todos estos años.
Una propuesta de valor que va más allá de la conceptualización y la creación de proyectos, y persigue acompañar a nuestros clientes de manera continuada en todos aquellos retos digitales que se propongan.
Vamos más allá de la conceptualización de tu proyecto. N o sólo pensamos, provocamos que las cosas pasen. Nos alimentamos de acción y dinamismo. Somos una mezcla de imaginación y pragmatismo digna de ser conocida.
El valor de Multiplica está en haber rediseñado los procesos
clave desde fuera del negocio. Multiplica nos ha confirmado en cierta medida
las cosas que ya intuíamos internamente y nos ha aportado una enorme
frescura, con ideas que no se nos habían ocurrido todavía.